La sangre inunda el camino a la
Presidencia de
Luis Echeverría (Antonio de la Vega), particularmente por la matanza estudiantil de
Tlatelolco en 1968, cuyos hilos fueron movidos, en las sombras, por la dirección nacional de seguridad y su cabeza, Fernando Barrientos (
Daniel Giménez Cacho, en un trasunto de Fernando Gutiérrez Barrios).